sábado, 14 de abril de 2012

POVEGLIA: LA ISLA QUE SALVÓ A UN PAÍS.


Poveglia es una pequeña isla única, resulta ser el lugar perfecto para conocer la capacidad destructiva que tuvo la enterobacteria Yersinia Pestis, más conocida por el ser humano por provocar la “peste pneumónica”, “peste bubónica” o “peste septicémica” durante la Edad Media.

Está ubicada en la región de Véneto, en Venecia (Italia). Poveglia es una pequeña isla con una superficie de 0,0725 km². Cerca de ella se encuentra situada la laguna costera salada conocida por el nombre de “Laguna di Venezia” o “Laguna Veneta” (Laguna de Venecia), la cual se encuentra conectada con el mar Adriático.

Hacia el año 421 d.C, los habitantes de Este y Padua tuvieron que refugiarse en la isla de Poveglia cuando sufrieron el ataque violento de las Invasiones Germánicas, donde se recogen los datos de lo sucedido mediante unas crónicas. Así es como aparece por primera vez el nombre de la isla Poveglia en la historia.

Entre los años 1376 y 1381 comenzó un conflicto llamado: “La Guerra de Chioggi”. Los bandos, entre los que se encontraban la “República de Génova” y la “República de Venecia”, luchaban entre sí con el único fin de ganarse el control de la isla de Ténedos en el Mar Egeo.

En el año 1379, las tropas genovesas atacaron la isla de Poveglia y sus habitantes tuvieron que huir al sur de Venecia asentándose en Giudecca. El gobierno veneciano decidió tomar cartas en el asunto y se vio obligado a construir una fortificación llamada “El Octágono” para repeler el ataque. En la actualidad, dicha muralla sigue en pie.

POVEGLIA: LA ISLA DE LA PESTE NEGRA.

Ilustración 2: Mapa de Europa entre los años 1347 y 1351 cuando comenzó la propagación de la Peste Negra.

Durante el siglo XIV Europa se encuentra al borde del colapso. La población está sufriendo una fuerte enfermedad infecciosa de origen bacteriano llamada “Yersinia Pestis” en honor a su descubridor, el médico bacteriólogo suizo Alexandre Emile John Yersin (22 de septiembre de 1863 - 1 de marzo de 1943).

La ciudad de Venecia (Venezia en italiano y Venessia o Venesia en veneciano) se encuentra rodeada de canales, de ahí que se la conozca por el nombre de la “ciudad de los canales”. A pesar de su belleza y la fascinación que ejerce dicha ciudad sobre sus ciudadanos o turistas, durante el brote de peste negra sus habitantes sufrieron más que nadie las consecuencias de vivir en una zona rodeada por el agua.

Ilustración 3: Imagen que nos muestra los efectos de la Peste Negra en los cuerpos de los infectados. Esta obra fue recogida en la Biblia de Toggenburg.

En una época con falta de higiene diaria y sin modo apropiado de evitar contagios, los habitantes de cualquier región del mundo estaban expuestos a todo tipo de enfermedades.

Ilustración 4: Imagen de una Siphonaptera, comúnmente conocida como pulga.

Los sifonápteros son insectos parásitos clasificados como neópteros sin alas y de un color oscuro, cuyo alimento principal para algunas especies es la sangre de los mamíferos y las aves. En la actualidad se han registrado un total de 1.900 especies diferentes.

Los seres humanos que vivían en la Edad Media sufrieron el contagio mediante dos formas: a través de la picadura de una pulga que previamente se había alimentado de la sangre de un roedor infectado con la bacteria de Yersinia Pestis o bien mediante la ingesta de alimentos ya contaminados con la misma enfermedad.

Se baraja la posibilidad de que la pandemia que asoló Europa en el siglo XIV tuviera su origen en las estepas de Asia Central y el norte de la India, cuando los ejércitos mongoles llegaron a Europa Central por la ruta de Crimea.

Existe un mito sobre el calvario que sufrió la colonia genovesa durante el asedio. Según se cuenta cuando el ejercito mongol llegó a la provincia de Génova (Italia) comenzó a catapultar a sus muertos de peste bubónica sobre el epicentro de la ciudad con el único deseo de conquistarla y hacer enfermar a sus ciudadanos.

Ilustración 5: Fosa común en la isla de Poveglia.

Cuando la enfermedad conquistó Europa, la pequeña isla de Poveglia se había convertido en la peor pesadilla para todos sus habitantes. Con el único fin de erradicar la enfermedad de una vez por todas, los enfermos y muertos de peste bubónica eran llevados a Poveglia sin posibilidad de retorno. Fue entonces cuando la zona comenzó a ser conocida por el nombre de “La isla de los muertos” o “La isla del no retorno”.

Una vez en el interior de la isla, los muertos eran arrojados a fosas comunes donde posteriormente se les prendía fuego con el fin de purificarlos. Los operarios encargados tenían que quemar no sólo sus cuerpos sino también las ropas del difunto, ya que podían contener restos de la enfermedad.

Las personas que habían sido contagiadas o se sospechaba de que pudieran estarlo también eran arrojadas con vida a las piras crematorias. Se estima un total de 160.000 personas, entre las que se incluyen hombres, mujeres y niños, perdieron la vida en aquel lugar.

Durante los siglos posteriores la isla de Poveglia fue el lugar idóneo para el control de diversas plagas a los largo de los años. Se calcula que puede haber un total de 300.000 restos humanos sin identificar.

Ilustración 6: La isla de Poveglia durante el brote de Peste Negra.

Hoy en día la isla sigue resultando ser un lugar peligroso de visitar. Los restos humanos que allí descansan son tan elevados que incluso los días que hay un fuerte oleaje el mar es capaz de llevarse consigo grandes cantidades de cuerpos humanos que posteriormente deposita en las islas más cercanas.

Los pescadores de la zona temen acercar sus redes al lugar, por si alguna de ellas captura restos humanos.

Ilustración 7: Restos del antiguo edificio que sirvió como hospital psiquiátrico en la isla de Poveglia.

EL HOSPITAL PSIQUIÁTRICO DE LA ISLA DE POVEGLIA.

Sin embargo, la mala fama de la isla desapareció durante algún tiempo cuando en el año 1922 el gobierno italiano decidió edificar un hospital psiquiátrico en el que incluyeron también un campanario.

La leyenda cuenta que los enfermos mentales que ingresaron en la institución se sentían intranquilos y pronto comenzaron a afirmar que aquella isla estaba maldita y plagada de fantasmas. Dado que eran enfermos mentales nadie les hizo caso, sin embargo siguieron afirmando que oían los gritos y lamentos de las personas que allí habían muerto. Incluso podía oírse el sonido de las campanas durante la media noche.

Los habitantes de Venecia pronto comenzaron a creer en esta leyenda y el hospital comenzó a adquirir muy mala fama debido en parte a los experimentos que allí se realizaban con los enfermos mentales. Desde métodos de curación, pasando por lobotomías y trepanaciones, los pacientes del hospital estaban sometidos a todo tipo de experimentos.

El director del hospital psiquiátrico no tardó demasiado tiempo en perder también la cabeza, pues según afirmó el personal de la institución el doctor estaba siendo acosado por los fantasmas de la peste negra. Imposibilitado para seguir atendiendo a sus pacientes sé quitó la vida lanzándose desde el campanario de la torre. La única testigo que presenció la caída afirmó que cuando el doctor se lanzó al vacío la caída no fue letal, pero que alrededor de él comenzó a formarse una espesa niebla que comenzó a ahogarlo hasta quitarle la vida.

Tras el suicidio del director las autoridades se vieron obligadas a intervenir y el hospital finalmente fue cerrado y la isla abandonada a su suerte, hasta que en 1960 una familia acomodada decidió comprarla para construirse una casa de vacaciones en ella.

Sólo estuvieron en ella una sola noche y nunca más volvieron a la isla. Cuando se les preguntó por qué no se quedaban más tiempo en ella, la familia se negó a hacer cualquier tipo de declaración. Lo único que sabemos es que una de las hijas del matrimonio había sufrido un aparatoso accidente en el rostro y le habían tenido que dar un total de catorce puntos.

Hoy en día el acceso al interior de la isla está prohibido. Sin embargo, los pocos que se han podido aventurar para poder examinarla con detalle no han tardado demasiado tiempo en abandonarla afirmando que aquel lugar tiene un atmósfera que resulta ser asfixiante.

La isla de Poveglia es utilizada hoy en día como campo de cultivo para viñedos. Los pocos trabajadores que acuden al lugar sólo lo hacen durante el día, ya que la leyenda negra que recae sobre la isla sigue atemorizándoles.

La historia y la fantasía muchas veces se mezclan para narrar historias tan fascinantes como ésta. Usted, lector, al final es el único que debe de sacar sus propias conclusiones sobre la isla de Poveglia.


BIBLIOGRAFÍA:

Esta obra ha sido escrito por Akasha Valentine http://www.akashavalentine.com © 2012.

Las fuentes de información y divulgación corresponden a las siguientes páginas citadas. La autora permite la libre divulgación de este texto siempre que esté citada la fuente y la autoría de la misma.

- http://es.wikipedia.org/wiki/

- http://tejiendoelmundo.wordpress.com

- http://www.taringa.net/

2 comentarios:

naisui dijo...

Gracias por la valiosa información.

Gabriela Zimmermann dijo...

Muy interezante la historia y tambien da mucho miedo y pena saber que toda esa gente que murio alli no consigue descanzar en paz.